CARLOS BARRIOS

CARLOS BARRIOS


Adoptar una mascota es adoptar felicidad y compañía. Todo lo contrario a la separación de una pareja casada, en la que una de las partes casi siempre deja el hogar y tiene que empezar de nuevo. Justo como un perrito en adopción.

¿Qué puede pasar si unimos a estas dos partes?

Doomies explora esa situación transformando al perrito y la persona en roomies que comparten un nuevo lugar al que llamar hogar.