El peruano nunca para. Está de un lugar a otro, moviéndose, trabajando, saliendo, estudiando. En Lima la caótica, un break parece imposible.
Pero, ¿y si estuviéramos en un break sin saberlo? Estás en un break; explora esa posibilidad, llevándola a las calles a través de divertidos mensajes que se mueven como el público al que quiere llegar.